El caso Mazan culmina con una condena histórica
El Tribunal Penal de Aviñón condenó este jueves a Dominique Pelicot a 20 años de prisión, la máxima pena por violación en Francia. El septuagenario fue hallado culpable de administrar somníferos a su exesposa, Gisèle Pelicot, para permitir que 50 hombres abusaran de ella durante una década. Además, se le acusó de captar imágenes sexuales de su hija y familiares. Este caso ha sido calificado como uno de los más atroces en la historia judicial francesa.
Sentencias menores y manifestaciones públicas
De los 51 acusados, 26 cumplirán penas entre 3 y 15 años, mientras que seis salieron libres tras haber cumplido prisión preventiva. Las condenas menores han generado indignación pública, con manifestantes calificando el fallo como “justicia cómplice”. Entre los beneficiados se encuentran hombres que recibieron penas reducidas por falta de pruebas o condicionantes legales.
Un caso histórico por su magnitud y consecuencias
Las pruebas, incluyendo grabaciones que Dominique organizaba con fechas y pseudónimos, resultaron cruciales para localizar a los agresores. No obstante, solo 14 acusados admitieron su participación, mientras que otros alegaron ignorancia o coerción.
Impacto en el activismo feminista y legislaciones futuras
El caso ha movilizado a colectivos feministas en toda Francia, quienes han destacado la valentía de Gisèle al mantener un perfil público durante el juicio. Esto ha reavivado debates sobre el consentimiento en el Código Penal francés, que podrían derivar en reformas legislativas para prevenir futuros abusos.








